El propósito del presente artículo es el de exaltar las bondades de la tercerización de personal en la empresa PYME mexicana y algunos aspectos que ese tipo de empresas deben considerar para explotar esta figura y acceder a sus bondades. Cuando esta figura comenzó a tener auge en México, se utilizó primordialmente en busca de beneficios económicos, algunos de ellos sustentados legalmente y otros no. Incluso se llegó a abusar de este mecanismo de trabajo pues muchos pseudo empresarios la utilizaban para obtener beneficios económicos a costa de los derechos de los empleados lo que, como era natural, generaba “ahorros” económicos pero que no eran sostenibles en el largo plazo, además de ser contrarios a Ley.

Con el paso del tiempo, las diferentes legislaciones fiscales y laborales se fueron adecuando para cubrir las lagunas o las áreas grises que existían y al amparo de las cuales se hacía este mal uso de la tercerización. Se podría abundar mucho en torno a todo lo sucedido entre el auge de la tercerización en México hasta nuestros días, mas sin embargo éstos temas no serán objeto del presente documento. En esta ocasión, se comentarán los beneficios de negocio que conlleva el uso de esta figura y todo el potencial que tiene a nivel nacional para la PYME establecida en México pues su uso se encuentra prácticamente a un nivel mínimo.

En efecto, el uso de la figura de la tercerización de personal en México se ha visto siempre como una herramienta que genera beneficios económicos por el solo hecho de utilizar los vacíos legales – fiscales pero se ha dejado de apreciar como una herramienta que puede generar beneficios económicos a las empresas desde muchas otras perspectivas las cuales serán analizadas a continuación.

Para situar al lector en la realidad empresarial mexicana, habría que comentar que la mayoría de las empresas mexicanas caen en la clasificación de PYMES, es decir, de pequeñas y medianas empresas. Después de este gran y amplio segmento vienen las micro empresas y las personas físicas con actividad empresarial y por último, el número más reducido es el de las empresas grandes y transnacionales.

Dentro de la clasificación de las PYMES encontramos a la mayoría de las empresas mexicanas y el rango de este segmento es muy amplio, es decir, podemos encontrar en este apartado empresas que facturan

mexican store owner

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desde 20 millones de pesos al año y que tienen 20 empleados hasta aquellas que cuentan con cientos de empleados y facturan también cientos de millones de pesos. La verdad es que no existe una versión oficial de lo que debe ser considerada como una empresa PYME. Hay organismos empresariales que las clasifican en base a su número de empleados, otros en base a sus ingresos obtenidos y otros hacen uso de ambos parámetros.

Para efectos de este artículo y con el único afán de situar al lector en un escenario claro y objetivo, al citar las PYMES en este artículo entenderemos que es toda aquella empresa que reúne los siguientes indicadores:

Ingresos anuales: Entre 100 y 500 millones de pesos al año
Empleados: Más de 50 empleados

Una vez establecido el parámetro anterior, es conveniente aclarar que no a todas las PYMES les convendría tercerizar personal. A nuestro parecer, las que serían candidatas idóneas para utilizar esta figura deberían ser quienes cumplieran con los siguientes requisitos, independientemente si son mexicanas o extranjeras establecidas en nuestro País:

  1. 1
    Que tengan sus procesos bien definidos
  2. 2
    Que tengan cierto grado de institucionalización y en base a ello tomen sus decisiones
business woman thinking about outsourcing

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Y porque se considera que estos dos elementos son necesarios antes de pensar en tercerizar personal? La respuesta es relativamente sencilla, cuando una empresa ha trabajado en definir bien sus procesos, cuando su toma de decisiones tiene un proceso de análisis, de estudio, de reflexión y de ejecución, implica que es una empresa ordenada donde todos sus empleados tienen claro que hacer, lo que se espera de ellos y las consecuencias de no cumplir con sus objetivos. Luego entonces, si se tiene esta base de orden y claridad, es mucho más sencillo separar una de sus ramificaciones para que un terce-

ro la desarrolle y se haga cargo de ella. Por el contrario, si es una empresa digamos “no ordenada” será muy difícil el trabajar con un tercero involucrado en el día a día y muy seguramente lejos de ser un beneficio, la tercerización del personal, será algo que venga a entorpecer las operaciones de la empresa.

Abundando mas en lo anterior, si una empresa que no se encuentra “ordenada” intenta operar con un tercero involucrado en el día a día, seguramente habrá actividades que no se atenderán, podría haber retrabajos, errores y malinterpretación de funciones donde la única perjudicada sería la empresa. De ahí que se recomiende, antes de pensar en la tercerización de personal, “ordenar la casa”.

Por lo anterior es que, desde nuestro punto de vista, las micro empresas así como las personas físicas con actividades empresariales, no son sujetos de tercerizar personal y las empresas grandes o transnacionales, muy seguramente utilizan ya esta figura como práctica normal de negocio por lo que el reto es que la PYME establecida en México, es decir, el grupo más numeroso de empresas en el país, la empiece a utilizar y explote todos sus beneficios. En este documento se tratará precisamente ese reto que enfrenta este segmento de empresas.

Para abordar el tema, se irán contestando los siguientes cuestionamientos:

  1. 1
    ¿Porqué hace sentido tercerizar personal?
  2. 2
    ¿Que áreas se podrían tercerizar y con quien?
  3. 3
    O bien, ¿puedo subcontratar varias áreas por tiempo determinado?
  4. 4
    ¿Qué debo esperar del servicio?
  5. 5
    Qué debo de procurar que se le brinde a los empleados que están bajo este esquema?

Lo que una empresa busca y debe esperar al momento de tomar una decisión en este sentido, es la de buscar beneficios económicos mediante la reducción de tiempos, la eficientización de procesos o la disminución de riesgos. En otras palabras, el objetivo final de esta decisión es la de incrementar las utilidades de la empresa a través de diversos mecanismos. Por ejemplo, pensemos en una empresa manufacturera que está pensando en tercerizar su área de soporte administrativo.

La empresa debe tener claro que ella no es la mejor y, en consecuencia, no es la opción más económica para llevar a cabo este tipo de actividades toda vez que existen empresas especialistas en la materia, que a eso se dedican y que aprovechando su infraestructura y su conocimiento de la materia pueden prestar este servicio a un menor costo y de manera más eficiente. En México existen empresas especialistas en facturación, contabilidad, cobranza, impuestos, manejo de archivo, etcétera y que muy seguramente si toman el control de estas actividades le van a agregar mucho valor a la empresa manufacturera pues le van a permitir a ésta última enfocarse en lo que realmente es su negocio.

income tax

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Sobre todo en México, donde la legislación fiscal es tan dinámica y exige permanentemente actualizaciones de conocimientos por parte del personal a cargo del cumplimiento de las obligaciones fiscales de las empresas, por ejemplo, hace sentido que una empresa en lugar de desgastarse en capacitar a una, dos o tres personas en temas fiscales, deje eso en manos de especialistas y se enfoque en capacitar a personas en actividades que le generen valor.

Siguiendo con el ejemplo de la empresa manufacturera, ¿qué áreas tendría sentido que externalizara y que áreas debiera conservar? Por ejemplo, debiera buscar tercerizar las áreas de soporte como lo pueden ser administración y sistemas. Las áreas de mantenimiento y cuidado de la planta como pudieran ser la seguridad, la limpieza, el mantenimiento como tal, etc. Y por otro lado, qué áreas debiera nunca siquiera pensar en dejar en manos de un tercero? Evidentemente sus áreas de generación de valor como lo son su proceso productivo, su control de calidad, su Dirección general y de Finanzas que en sí son áreas o generadoras de valor o críticas para la operación del negocio. Estas áreas siempre debieran estar en manos de personal interno, leal a la empresa, que vive y respira su cultura, que conoce a la perfección la estrategia de la empresa e incluso participó en su diseño.

La tercerización de personal puede ser permanente o bien por periodos determinados de tiempo, esta decisión deberá tomarse tomando en cuenta el entorno que en ese momento vive cada entidad. Difícilmente se podría generalizar cuando es más conveniente hacerlo en forma definitiva y cuando hacerlo en forma temporal. No obstante lo anterior, sí hay ocasiones en las que de forma clara pudiera ser conveniente hacerlo en forma temporal, tales son los casos cuando por ejemplo tenemos un proyecto que será por un periodo determinado de tiempo y se desarrolla en una zona geográfica diferente a la nuestra, otro caso pudiera ser cuando una empresa extranjera está llegando a un nuevo país, o bien en los casos en los que tenemos un proyecto que excede nuestras capacidades y así como estos ejemplos hay otros en los cuales, si nos detenemos y analizamos bien la situación, la decisión de contratar a un tercero pudiera traernos beneficios económicos o bien una reducción de riesgos y gastos innecesarios lo que en resumen, afecta de forma positiva la última línea del estado de resultados.

Un aspecto importante al momento de tercerizar personal es preocuparnos a detalle por las personas que están contratados bajo este esquema. Se le debe exigir al prestador del servicio de entrada que se respeten por completo los derechos laborales de todos los trabajadores, que de ser posible, les otorguen prestaciones adicionales a las establecidas en Ley, que se atiendan sus requerimientos y necesidades como se atienden los de los empleados base de la empresa, que se les dé, a los empleados de nuevo ingreso, un breve curso de inducción a la empresa, su entorno concreto de trabajo y los procesos básicos a los que se estará enfrentando el empleado.

El exigir que el proveedor por medio del cual contratemos el servicio haga sentir a los empleados, en la medida de lo posible parte del grupo, que se preocupe por ellos, que los atienda y que lleve una buena relación, hará que los mismos empleados le sean leales a la empresa, le den un extra de esfuerzo en la ejecución de sus actividades y en general se sientan a gusto desempeñando sus actividades. Todo lo anterior, siempre será en beneficio de la empresa.

En conclusión, se debe trabajar para que la empresa PYME en México, ya sea nacional o extranjera, decida considerar el esquema de tercerización de personal como una herramienta que, bien utilizada, le generará sin duda alguna beneficios a la empresa. Se deben dejar de lado los paradigmas de que se pierde control al ceder tareas a un tercero, de que se pone en riesgo la información, de que no hay nadie que pueda hacer esta actividad mejor que el personal interno y, por el contrario, se debe dar paso al pensamiento de que es importante identificar lo que genera valor para mi empresa y sus accionistas y centrar todos mis esfuerzos en la consecución de dichos objetivos, dejando en manos de terceros, profesionales y expertos, aquellas actividades que no forman parte de la espina dorsal de mi negocio.

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