Es de todos conocido en México que quien pretenda obtener en devolución saldos a favor del Impuesto al Valor Agregado (IVA) se puede ir preparando para enfrentar un viacrucis administrativo y en algunos casos hasta llegar a resignarse o a perderlo o a obtenerlo de regreso de otra manera que no sea una devolución expresa por parte de la autoridad, ya sea compensación o acreditamiento contra cantidades a su cargo que se presenten a futuro.

Los saldos a favor de IVA se pueden presentar por diversas circunstancias.

Las razones más comunes pudieran ser porque la actividad principal del contribuyente está sujeta a la tasa del 0% y luego entonces todos sus gastos gravados le generan un IVA acreditable mayor que su IVA trasladado, configurándose así el saldo a favor.

Otra de las causas también más comunes es cuando un inversionista, ya sea nacional o extranjero, realiza una inversión fuerte y aunque su actividad no es sujeta de ser gravada a la tasa del 0% si resulta claro que al inicio del proyecto muchos de los flujos van destinados a gastos gravados a la tasa general y dado que el proyecto en su etapa inicial no tiene ingresos o sus ingresos son menores que sus gastos, los saldos a favor resultan en cantidades relevantes.

Si observamos ambas situaciones, se tiene que el empresario enfrenta en ambos casos un grave problema de flujo derivado de la imposibilidad práctica de obtener en devolución cantidades que genuinamente y legalmente le pertenecen y que bajo ningún motivo le debieran ser retenidas a discreción de la autoridad.

El fundamento legal para soportar la existencia de saldos a favor de IVA por parte de los contribuyentes, se encuentra explícitamente establecido en la Ley de la materia en su artículo 6 que a la letra establece:

“Artículo 6o. Cuando en la declaración de pago resulte saldo a favor, el contribuyente podrá acreditarlo contra el impuesto a su cargo que le corresponda en los meses siguientes hasta agotarlo, solicitar su devolución o llevar a cabo su compensación contra otros impuestos en los términos del artículo 23 del Código Fiscal de la Federación. Cuando se solicite la devolución deberá ser sobre el total del saldo a favor. En el caso de que se realice la compensación y resulte un remanente del saldo a favor, el contribuyente podrá solicitar su devolución, siempre que sea sobre el total de dicho remanente.…”

El párrafo anterior deja en claro que a fin de recuperar los saldos a favor que se generen de IVA, el contribuyente podrá optar por tres caminos, solicitar la devolución, acreditarlo contra cantidades a pagar de IVA de periodos posteriores o bien compensarlo también a futuro contra otro tipo de impuestos que resultasen a cargo.

Computing taxes

Los últimos dos no serán sujeto de este documento sin embargo por lo general no presentan mayor complicación al momento de aplicarlos. El verdadero problema viene en el momento en que por mi actividad yo sé que no tendré posibilidad de acreditarlo en un futuro y/o que en el mediano plazo no podré compensarlo contra otros impuestos teniendo entonces como única vía el solicitar las cantidades en devolución.

El fundamento legal para solicitar en devolución las cantidades a que tengan derecho los contribuyentes, es el artículo 22 del Código Fiscal de la Federación que a la letra establece lo siguiente en su parte de interés:

“ Artículo 22.- Las autoridades fiscales devolverán las cantidades pagadas indebidamente y las que procedan conforme a las leyes fiscales. ….

Cuando en una solicitud de devolución existan errores en los datos contenidos en la misma, la autoridad requerirá al contribuyente para que mediante escrito y en un plazo de 10 días aclare dichos datos, apercibiéndolo que de no hacerlo dentro de dicho plazo, se le tendrá por desistido de la solicitud de devolución correspondiente. En este supuesto no será necesario presentar una nueva solicitud ….

Dicho requerimiento suspenderá el plazo previsto para efectuar la devolución, durante el período que transcurra entre el día hábil siguiente en que surta efectos la notificación del requerimiento y la fecha en que se atienda el requerimiento.

Cuando se solicite la devolución, ésta deberá efectuarse dentro del plazo de cuarenta días siguientes a la fecha en que se presentó la solicitud ante la autoridad fiscal competente con todos los datos, incluyendo para el caso de depósito en cuenta, los datos de la institución integrante del sistema financiero y el número de cuenta para transferencias electrónicas del contribuyente en dicha institución financiera debidamente integrado de conformidad con las disposiciones del Banco de México, así como los demás informes y documentos que señale el Reglamento de este Código.

Las autoridades fiscales, para verificar la procedencia de la devolución, podrán requerir al contribuyente, en un plazo no mayor de veinte días posteriores a la presentación de la solicitud de devolución, los datos, informes o documentos adicionales que considere necesarios y que estén relacionados con la misma.

Para tal efecto, las autoridades fiscales requerirán al promovente a fin de que en un plazo máximo de veinte días cumpla con lo solicitado, apercibido que de no hacerlo dentro de dicho plazo, se le tendrá por desistido de la solicitud de devolución correspondiente. Las autoridades fiscales sólo podrán efectuar un nuevo requerimiento, dentro de los diez días siguientes a la fecha en la que se haya cumplido el primer requerimiento, cuando se refiera a datos, informes o documentos que hayan sido aportados por el contribuyente al atender dicho requerimiento.

Para el cumplimiento del segundo requerimiento, el contribuyente contará con un plazo de diez días, contado a partir del día siguiente al que surta efectos la notificación de dicho requerimiento, y le será aplicable el apercibimiento a que se refiere este párrafo.

Cuando la autoridad requiera al contribuyente los datos, informes o documentos, antes señalados, el período transcurrido entre la fecha en que se hubiera notificado el requerimiento de los mismos y la fecha en que éstos sean proporcionados en su totalidad por el contribuyente, no se computará en la determinación de los plazos para la devolución antes mencionados.

De lo anterior se desprende:

  • Que es obligación de la autoridad devolver las cantidades que existan a favor de los contribuyentes.
  • Que si existen errores en la devolución que sean detectados por la autoridad, ésta deberá requerir su aclaración para que la misma se haga en un plazo máximo de diez días o en su defecto se considerará como desistido del trámite.
  • Que la autoridad tiene un plazo de 40 días a partir de que se presente la devolución para llevar a cabo el reembolso.
  • check
    Que para validar la procedencia de la devolución la autoridad deberá requerir al contribuyente en un plazo máximo de 20 días la información que considere necesaria para llevar a cabo la validación en cita y a su vez el contribuyente tendrá el mismo plazo para dar cabal respuesta a lo requerido.
  • check
    Que la autoridad podrá hacer un segundo requerimiento dentro de los 10 días siguientes a que se haya cumplimentado el primero, sobre lo mostrado por el contribuyente en el primer requerimiento y éste tendrá el mismo plazo para responder.
  • check
    Estos plazos en los cuales se requiere información por parte de la autoridad y se da cumplimiento por parte del solicitante, suspenden el plazo de 40 días que tiene la autoridad para llevar a cabo la devolución.

Teóricamente, pareciera no haber ningún problema dado que la autoridad tiene la obligación de devolverme las cantidades a mi favor y si tiene duda me pregunta, yo contesto y me depositan lo que proceda.

Ahora bien, en la práctica el escenario no es tan dulce, todo lo contrario.

Por supuesto no hay un documento oficial que así lo marque ni siquiera un funcionario público que lo acepte de manera abierta pero pareciera que existe la consigna por parte de la autoridad central hacia todas las Administraciones Locales de las diferentes entidades federativas de poner en el camino de los contribuyentes todas las trabas posibles a fin de que no se realicen, por ningún motivo, este tipo de devoluciones a los contribuyentes.

Y los problemas comienzan en concreto, en el punto número 4 de los 6 arriba listados. Es decir, cuando la autoridad requiere al contribuyente la información que, discrecionalmente, considera necesaria para calificar la procedencia o no de la devolución solicitada.

Y se dice que aquí comienzan los problemas toda vez que quien haya visto un requerimiento por parte de la autoridad, podrá coincidir en que son mínimo un par de hojas de requerimientos que se tienen para dar cumplimiento, algunos de dichos requerimientos sí son relacionados con el trámite y otros no tienen nada que ver en lo absoluto y, esto a pesar de que la misma autoridad ya tiene en su base de datos gran parte de la información que llega a solicitar.

En realidad debiera ser muy simple, mis facturas ya las tiene la autoridad y si esas las soporto con mi estado de cuenta bancario donde se muestren los depósitos, ahí ya puedo integrar mi IVA trasladado. Ahora bien, si además integro los documentos con los cuales soporto mi IVA Acreditable y ofrezco el mismo estado de cuenta bancario que demuestren las salidas, luego entonces no debiera haber mayor requerimiento que hacer.

No obstante lo anterior, solicitan documentos que están al margen de la procedencia o no de la solicitud del saldo a favor. Dentro de los que yo he visto son: contratos con clientes y proveedores, actas notariales de la sociedad relacionadas con fusiones de años anteriores, fotos, bitácoras de trabajo, etc.etc.etc…

Tax documents

Adicional a lo anterior, el listado de preguntas incluye muchas que son repetitivas por ejemplo, el domicilio fiscal lo llegan a pedir hasta dos o tres veces y cuando en la lógica de uno al contestarlo una vez es más que suficiente, la autoridad si no lo ve plasmado en el escrito de respuesta tantas veces como ella lo ha preguntado, considera el escrito como incompleto y lo peor de todo es que no se rechaza el trámite sino que asienta una leyenda que se asemeja a la siguiente:

“…toda vez que no se ha dado cabal cumplimiento al requerimiento de información realizado al contribuyente, no se tienen elementos por parte de esta autoridad para concluir la procedencia o no de la solicitud de devolución presentada por lo tanto se le tiene al contribuyente como desistido de su trámite y se le hace de su conocimiento que tiene el derecho de volver a presentarlo dejando a salvo las facultades de esta autoridad para validar la procedencia de la nueva solicitud que se presente…”

De la redacción anterior, se desprenden dos puntos medulares:

  • No especifica en concreto la razón por la cual se tiene por desistido el trámite y en consecuencia no se puede llevar a cabo la verificación de dicha omisión por parte del solicitante.
  • No niega la devolución sino que en su lugar se tiene por desistido el trámite para que se vuelva a presentar el mismo, con lo que impide la interposición de un medio de defensa por parte del contribuyente, atacando la negativa de la autoridad.

Y es así como en base a lo anterior, los trámites de devolución se pueden alargar hasta por años completos dejando al contribuyente en completo estado de indefensión y sin acceso a sus recursos financieros que legítimamente le pertenecen.

Qué hacer?

Lamentablemente es el único camino que existe, por lo cual la sugerencia es que quien prevea que tendrá un saldo a favor de IVA y no visualice un mecanismo ágil para su recuperación en el corto plazo (acreditamiento o compensación contra otros impuestos a cargo) teniendo como única opción el solicitarlo en devolución, se asesore bien a fin de que el proceso sea lo menos tortuoso posible.

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